Escrituras Públicas

La Escritura Pública es el instrumento notarial por excelencia. Un simple acto o contrato privado adquiere la calidad de instrumento público por su escrituración. La escritura pública da certeza de la suscripción por los otorgantes; su capacidad, libertad y conocimiento con el que actúan; su plena y conciente voluntad de realizar el contrato, la recepción del precio y cualquiera otra circunstancia que se actúen ante el Notario y se deje constancia en ella.

Constituye prueba irrefutable, que solo mediante declaración judical puede ser declarada inválida. Algunos actos jurídicos necesitan ser celebrados por escritura pública como requisito indispensable para su validez; por ejemplo: la Donación de Inmuebles, Separación de Patrimonios y Otorgamiento de Poderes de Disposición de Bienes, Hipotecas, entre otros).

La escritura pública confiere fecha cierta y la conservación del instrumento original (matriz) por el Notario, impidiendo su destrucción o extravío. Para la elevación a Escritura Pública existen requisitos generales para todos los contratos y especiales, aplicables a algunos contratos.